Ariel Machi, de 28 años, recibió impactos en la pierna izquierda y el abdomen. Los efectivos policiales lo encontraron muerto cuando llegaron tras un llamado al 911 que alertaba sobre detonaciones y posibles heridos.
Franco Javier Herrera, de 23 años, era el propietario de la vivienda frente a la que ocurrió el ataque. Fue alcanzado por disparos en el abdomen y la espalda. Su padre lo llevó en un vehículo particular hasta el Hospital Mi Pueblo junto con otro de los jóvenes heridos. Sin embargo, Herrera murió al día siguiente como consecuencia de las lesiones.
El tercer herido fue Sebastián Ortiz, de 25 años, que recibió disparos en la espalda y el abdomen. Después de haber sido operado, continuaba internado en estado crítico. Su situación genera preocupación entre los habitantes del barrio, donde persisten las dudas sobre el motivo por el que se produjo el ataque.
La versión de los vecinos sobre el hecho
De acuerdo con testimonios recogidos por el medio local, los tres jóvenes no tendrían vínculos con la venta de drogas en la zona. Los vecinos sostienen que los atacantes habrían tenido como objetivo otra casa de la misma cuadra, señalada informalmente por habitantes del barrio como un supuesto lugar de venta de estupefacientes.
Esa versión, sin embargo, no fue confirmada por la Justicia. Hasta el momento tampoco existe una imputación oficial contra los ocupantes de esa vivienda por una presunta actividad vinculada al narcotráfico.
El parte de la Policía de Florencio Varela indicó que los agentes llegaron al lugar después de haber recibido la alerta por los disparos. Allí encontraron a Machi muerto, mientras que Herrera y Ortiz ya habían sido trasladados por sus familiares a un centro de salud.
La investigación quedó a cargo de la UFIJ N° 6, con la intervención del Grupo de Trabajo Operativo de comisarías y conocimiento del jefe de la Sub DDI Varela. Hasta ahora no se informaron detenidos y los investigadores buscan identificar a quienes participaron del ataque y determinar cuál fue el móvil.
Vecinos incendiaron una vivienda
La tensión en el barrio aumentó dos días después del doble crimen. Durante la tarde y la noche del sábado, un grupo de vecinos se concentró frente a una vivienda que señalaban desde hacía tiempo como un presunto “kiosco narco”.
La casa se encuentra a pocos metros del lugar donde fueron baleados Machi y Herrera. La protesta comenzó de manera espontánea, pero con el paso de las horas algunos de los presentes prendieron fuego la propiedad, que terminó destruida por las llamas.
Hasta el momento no hubo confirmación oficial sobre detenidos o heridos por este episodio ni sobre una eventual intervención de bomberos para apagar el incendio. Tampoco se informó oficialmente que la vivienda incendiada estuviera vinculada con la venta de drogas ni que sus ocupantes hayan sido imputados por esa actividad.
Mientras continúa la investigación por el ataque que terminó con la vida de Machi y Herrera, la Justicia busca establecer si efectivamente hubo una confusión de vivienda y quiénes fueron los responsables de los disparos. La causa permanece sin detenidos.