"Nunca quise perejiles. Que pague quien fue. Me parece grave las contradicciones que surgieron y que no digan nada. Quedaría en la nada el hecho de que nos mienta la pareja del sospechoso", manifestó Marcello.
El caso se encuentra caratulado como homicidio criminis causa (matar para ocultar otro delito), cuya única pena en expectativa es prisión perpetua, de acuerdo a lo establecido por el artículo 80, inciso 7 del Código Penal.
Tras 18 meses de los asesinatos, Paloma y Josué todavía no descansan en paz porque sigue sin haber detenidos y la investigación continúa sin culpables.