La administración de estos fondos se convirtió en uno de los puntos de tensión entre la Nación y las provincias. Los ATN forman parte de un mecanismo previsto para atender situaciones de emergencia y desequilibrios financieros de los gobiernos subnacionales, pero su distribución depende de decisiones del Poder Ejecutivo nacional. En el acumulado de enero a julio, se repartieron 151.000 millones por este concepto, equivalente al 20% del total de transferencias no automáticas del período. Según el informe, el fondo acumuló una recaudación de 690.851 millones de pesos, por lo que permanecieron sin distribuir 539.851 millones.
La reducción también impactó sobre las cajas previsionales provinciales. En julio solo La Pampa y Neuquén recibieron fondos por este concepto, con 10.000 millones y 4.000 millones de pesos respectivamente. El informe señala que otros distritos con convenios vigentes, como Córdoba, Entre Ríos, Misiones, Santa Fe, Chubut y Corrientes, no recibieron pagos durante el mes, una situación que se suma a lo ocurrido en junio, cuando apenas Corrientes había percibido recursos. De esta manera, para esas jurisdicciones se acumularon dos meses de deuda por este concepto.
La distribución territorial también mostró diferencias marcadas. La provincia de Buenos Aires fue el principal destino de los fondos de julio, con 19.181 millones de pesos, equivalente al 19,5% del total. Casi la totalidad de esos recursos correspondió a la Universalización de la Jornada Extendida, que explicó el 95% del desembolso recibido por el distrito. Le siguieron La Pampa, con 10.184 millones de pesos, y Santa Fe, con 10.099 millones. Entre esas tres provincias concentraron cerca del 40% de los envíos del mes. La comparación interanual muestra que la caída no fue homogénea entre los distritos. Mientras algunas provincias registraron incrementos reales vinculados a fondos específicos o a una baja base de comparación, quince jurisdicciones tuvieron retrocesos en términos reales. Entre ellas, tres presentaron caídas superiores al 90%, según el informe.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, principal receptora en términos nominales durante julio, los fondos implicaron una reducción real del 58,9% respecto del mismo mes del año anterior. La Ciudad de Buenos Aires registró una caída aún mayor, del 99,5%, mientras que distritos como Santiago del Estero, Salta y La Rioja también tuvieron fuertes descensos.
El acumulado del año confirma una retracción generalizada. Buenos Aires recibió 148.600 millones de pesos entre enero y julio, el 20,1% del total distribuido, aunque con una caída real interanual del 58,3%. Detrás se ubicaron la Ciudad de Buenos Aires, con 93.895 millones de pesos, y Entre Ríos, con 59.098 millones de pesos. En conjunto, los cinco principales receptores —Buenos Aires, CABA, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe— concentraron una parte significativa de los recursos girados durante el período.
El informe también compara la situación actual con el período previo al cambio de gestión nacional. Frente a enero-julio de 2023, las transferencias no automáticas acumuladas en 2026 se ubicaron un 83,2% por debajo en términos reales, con todos los distritos mostrando bajas. La Rioja registró la mayor disminución, con una caída real del 99%, mientras que siete provincias presentaron reducciones superiores al 90%.