Este último ya ingresó al Congreso por la Cámara de Diputados, algo que harán con los proyectos de relevancia a partir de ahora como adelantó C5N, y que es la consecuencia de las desconfianzas que surgieron en el Senado con Patricia Bullrich después de que se cayó la última sesión por la ley que pretende más ventas de tierras a extranjeros.
Pero más allá de la gestión con carácter anarco-capitalista que no propone soluciones inmediatas para las demandas en materia de mejora de poder adquisitivo y pérdida de trabajo, algo que no se puede ocultar, se sumó también a la carrera para posicionarse como líder regional de la derecha latinoamericana. Estrategia que pretende desde el comienzo de su mandato pero que ahora luego de los apoyos discursivos de la gestión trumpista, más los últimos guiños de la titular del FMI Kristalina Georgieva, cree poder lograr.
En su última salida internacional Milei estuvo rodeado por mandatarios y referentes de la derecha regional durante la asunción de Keiko Fujimori en Lima, Perú. Allí se terminaron todos los supuestos. El mandatario tuvo fotos con todos los dirigentes recién asumidos o con carrera en sus espaldas asociados a las políticas de ajuste o “mano dura” que habitan desde México hasta la punta sur del continente.
José Antonio Kast de Chile; Santiago Peña de Paraguay; la propia Keiko Fujimori; Abelardo de la Espriella de Colombia. Sumados al panameño José Raúl Mulino; Nasry Asfura de Honduras; por Bolivia, Rodrigo Paz Pereira; Daniel Noboa de Ecuador, Nayib Bukele de El Salvador y Luis Abinader Corona de República Dominicana, son todos los nombres que apuntan en el Gobierno para conformar la nueva liga de la derecha latinoamericana.