La familia todavía intenta determinar el alcance del perjuicio económico, mientras trabaja junto a las entidades bancarias y la Justicia para reconstruir lo ocurrido. Fernnado aseguró que la inseguridad en la zona se volvió una constante y advirtió que el suyo no fue un hecho aislado.
De acuerdo con su testimonio, en los últimos 20 días ya se registraron al menos tres robos en la misma cuadra, una situación que mantiene en alerta a los vecinos, que reclaman mayores medidas de seguridad.
La investigación continúa para identificar a los responsables del asalto y determinar de qué manera lograron ingresar a la vivienda sin despertar a ninguno de sus ocupantes. Mientras tanto, la familia intenta recuperarse de un episodio que, según aseguraron, les dejó mucho más que pérdidas materiales: el miedo de volver a dormir tranquilos.