Netanyahu dijo que abordará con Trump la situación en Irán y defenderá la seguridad y el futuro de Israel cuando ambos se reúnan en la Casa Blanca este martes, en una visita oficial que tendrá lugar a pesar de la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) en su contra. El premier israelí llamó a actuar “con gran determinación y gran sabiduría” ante un escenario internacional tan volátil, cuando el conflicto en Medio Oriente volvió a escalar militarmente en las últimas semanas debido a la gestión del estrecho de Ormuz.
“Debatiremos todos los temas de la agenda, en primer lugar, Irán. Naturalmente, nuestro objetivo es salvaguardar nuestra seguridad y también ampliar el círculo de paz a nuestro alrededor”, indicó Netanyahu. A principios de junio, mientras Washington negociaba con Teherán un acuerdo para poner fin a las hostilidades, Trump reconoció un cruce verbal con el primer ministro israelí, al que llegó a llamar “jodidamente loco”. De todos modos, el jefe de la Casa Blanca le quitó peso al incidente, en plenas tensiones por la ofensiva israelí en Líbano que amenazaba con descarrilar las negociaciones sobre la situación en Medio Oriente.
Trump admitió este lunes que mantiene “pequeñas diferencias” con Netanyahu sobre la guerra con Irán, aunque subrayó que ambos están “bastante cerca” en sus posiciones. El primer ministro de Israel viaja a EE.UU. para participar en el funeral del senador Lindsey Graham, a quien describió como “uno de los mejores amigos que el Estado de Israel ha tenido jamás”, exequias que reunirán a dirigentes mundiales como el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. La última reunión entre Trump y Netanyahu tuvo lugar en febrero en el Despacho Oval de la Casa Blanca.