Fue justamente la hermana de Agostina quien la encontró sin vida en la madrugada de aquel día, en un escenario que en un principio había sido investigado por las autoridades como un suicidio.
Luego, la autopsia revelaría que las lesiones que tenía en el cuello eran incompatibles con un suicidio. Había signos de presión y aparecieron hematomas y golpes en el cuello. Con esos datos, la fiscalía mexicana dio un giro en la investigación del caso y lo recaratuló como "femicidio".
Desde entonces comenzó una importante investigación, que primero fue orientada hacia un suicidio. Sin embargo, tiempo después la Justicia de México cambió la hipótesis a la de un femicidio y emitió una búsqueda por Reverte. Finalmente, el prófugo fue hallado en Estados Unidos.