Esta evolución requerirá un seguimiento permanente, especialmente en la región metropolitana Corrientes–Gran Resistencia, debido a su impacto sobre las zonas ribereñas.
Los especialistas remarcan además que la situación hídrica del Chaco dependerá no solo de las precipitaciones locales, sino también de las lluvias que se registren en el sur de Brasil, Paraguay y el norte del Litoral argentino, por la incidencia que tienen sobre la Cuenca del Plata y los ríos Paraná, Paraguay e Iguazú.
El Observatorio UNNE-UFSM aclara que la consolidación de El Niño no implica necesariamente la ocurrencia de eventos extremos, aunque sostiene que el escenario actual constituye una oportunidad para fortalecer la planificación y las acciones preventivas antes del período de mayor riesgo.
En ese sentido, recomienda a la población y a los organismos involucrados seguir las actualizaciones y alertas emitidas por la Administración Provincial del Agua (APA), el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Instituto Nacional del Agua (INA), Defensa Civil y las autoridades competentes, además de consultar las medidas preventivas incluidas en la Nota Técnica N.º 3.