El menor, tras recibir el disparo, tuvo que salir del campo de juego.
Los jugadores afirmaron que no era la primera vez que ocurrían incidentes de ese estilo en el predio, en ocasiones anteriores, ya habían recibido insultos desde afuera por parte de vecinos que rechazaban la presencia de las canchas.
Por los antecedentes, los investigadores sospechan de un vecino que suele insultar a quienes usan las instalaciones y que ya había manifestado su descontento en ocasiones previas.