Desde la perspectiva institucional, el viaje también se da luego de que Milei firmara el acuerdo de Isaac con Israel, una alianza geopolítica y económica de tradición judeocristiana impulsada por ambos mandatarios y con apoyo de Estados Unidos, donde buscan "crear una coalición en América Latina para combatir el terrorismo, el narcotráfico y el antisemitismo, promover el libre comercio y frenar la influencia de Irán".
Martín Menem realizó una agenda intensa en Israel junto a la diputada Sabrina Ajmechet y el embajador Axel Wahnish. El punto más alto fue la visita a la Knéset, el parlamento israelí, donde fue recibido por su presidente Amir Ohana —quien destacó que fue "el primer parlamento extranjero" que Menem visitó en su viaje. "Bajo el liderazgo del presidente Milei, Argentina renueva su afecto hacia el pueblo de Israel y su compromiso con la libertad, la democracia y la paz", publicó Menem en X tras el encuentro, al que calificó de "honor histórico". También se reunió con el presidente de Israel, Isaac Herzog, en la residencia presidencial, y con el canciller Gidon Sa'ar, con quien retomó el diálogo iniciado en Buenos Aires en noviembre pasado, con foco en cooperación económica y tecnológica.
La agenda incluyó además una visita al kibutz Nir Oz, donde el titular de la Cámara recorrió la casa donde vivían Shiri, Ariel y Kfir Bibas —de origen argentino, víctimas del ataque del 7 de octubre— y conoció la historia de los sobrevivientes Luis Har y Yair Horn. También visitó Yad Vashem, el Museo del Holocausto en Jerusalén. En el plano simbólico, Menem le regaló a Ohana la camiseta de la selección argentina. El asesor de la cancillería israelí Roni Kaplan, que se reunió con la delegación, resumió el momento bilateral: "No recuerdo alguna época en la historia moderna de Israel en la que hayamos disfrutado de relaciones diplomáticas tan extraordinarias con algún país de Latinoamérica".