Sin ponerse colorado, Milei sostuvo que sigue confiando en la “inocencia” de Adorni. Más adelante, volvió a repetir que elexvocero “no está condenado”, y, como tiro por elevación al PRO que presionó hasta último momento para forzar el cambio, se quejó de “los que se jactan de republicanismo”, pero más allá de estar denunciados “siguen en sus cargos”. Además, no quiso opinar sobre el tweet de Macri en el que lo felicitó por el cambio.
“Manuel consideró que era mucho el embate. El ataque de los medios fue encarnizado”, intentó justificar el mandatario, con un argumento casi calcado al que había utilizado con Espert. Dijo, sin pruebas, que la familia del exvocero fue “amenazada” (algo que también había dicho el propio Adorni, sin sustento), y culpó de todo, una vez más, al periodismo. “Adorni se contradice según lo que ustedes dicen que dijo. Si la justicia determina que es inocente va a mostrar lo mal y horrible que trabajan los medios de comunicación”, disparó.