Tras recibir el balazo, Daniel fue trasladado de urgencia al Hospital Evita de Lanús, donde recibió atención médica.
Los profesionales que lo asistieron confirmaron que la herida no comprometió su vida. Incluso, según contó posteriormente el propio repartidor a sus allegados durante la recuperación, el proyectil quedó alojado en el abdomen, situación que evitó lesiones de mayor gravedad.
La investigación quedó en manos de la Policía bonaerense y de la Justicia, que trabajan sobre las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona para identificar el vehículo utilizado por los delincuentes y avanzar con la localización de los responsables del ataque, que hasta el momento no fueron detenidos.