La empresa también venía atravesando un proceso de reducción de personal. Desde 2023 se concretaron centenares de desvinculaciones mediante retiros voluntarios, acuerdos individuales y otros mecanismos de ajuste, en un contexto marcado por la caída de la actividad industrial.
La situación adquiere una dimensión especial porque ocurre apenas cuatro meses después del cierre definitivo de Fate, la histórica fabricante nacional controlada por Javier Madanes Quintanilla. La compañía bajó sus persianas el pasado 18 de febrero y dejó sin empleo a 920 trabajadores, poniendo fin a más de ocho décadas de actividad.
En ese momento, la firma había argumentado dificultades para competir frente al crecimiento de las importaciones, además de problemas vinculados a los costos operativos y a la caída de la demanda. Tras aquella salida, Pirelli y Bridgestone quedaron como las principales productoras con fabricación local, aunque ambas continúan enfrentando un escenario complejo dentro del mercado argentino de neumáticos.