Mientras continúa la disputa judicial, el gremio profundizó su postura política contra la medida. Días atrás, la conducción rechazó formalmente la intervención y declaró el estado de alerta y movilización en todo el país.
En ese marco, frente a la sede central de la UOM se realizó un “abrazo” simbólico en respaldo a Furlán y al resto de los dirigentes desplazados tras la anulación de los comicios de Zárate-Campana, cuestionados por la Justicia por falta de garantías de transparencia.
La movilización contó con el respaldo de distintos sindicatos nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), además de dirigentes de las dos CTA, ATE, Camioneros, Aceiteros, SOMU, SUTNA, Metrodelegados y otros espacios gremiales.