Esa situación podría incluso convertirse en una oportunidad política para el Gobierno. La necesidad de avanzar con la reforma electoral apremia a la Casa Rosada y una agenda pública absorbida por el fútbol podría facilitar negociaciones que hoy siguen empantanadas.
Fuentes parlamentarias más suspicaces, y con años de experiencia en la dinámica del Congreso, incluso especulan con que el Gobierno podría aprovechar esas semanas para avanzar con cambios de gabinete.
Sobre los posibles viajes de diputados y senadores a Estados Unidos para presenciar los partidos, por ahora no hay confirmaciones. A diferencia del inicio de la gestión de Milei —cuando desde el oficialismo buscaban desalentar vacaciones en destinos ostentosos— no hubo una bajada de línea respecto de la asistencia al Mundial. "Somos liberales", resumió una fuente ante C5N. Y agregó: "Mientras vengan a laburar y la puedan justificar, que viajen".