"Es una decisión rara anunciarlo con tanta anticipación y tan poca precisión. Mete ruido y es una torpeza. Es un dolor de huevos para la industria aceitera", expresó el productor mediante un cuidadoso uso elíptico del lenguaje.
En ese sentido, ejemplificó que si un productor estaba proyectando vender soja en noviembre, tras el anuncio de Milei le coviene esperar a marzo siguiente para ver si puede ganar algunos puntos menos de retenciones. Es decir, la medida puede impactar incluso en la liquidación del stock remanente una vez que termine la cosecha gruesa actual.
"Yo lo hubiera anunciado en diciembre", agregó el productor en referencia a la soja, apuntando a que el timing tuvo que ver con una lógica más política que macroeconómica.
En paralelo, Volando, festejó la futura baja de retenciones a la soja, pero advirtió que resulta insuficiente en el contexto de la disparada de precios por la guerra en Medio Oriente: "La rentabilidad del productor está muy ajustada por los aumentos en fertilizantes y combustibles. Es una medida que reconocemos muy válida, pero no es suficiente para recobrar la rentabilidad que necesita el productor", alertó el vicepresidente de la FAA.