"Los liceos militares y establecimientos educativos de las Fuerzas Armadas fueron históricamente reconocidos por su nivel académico, disciplina y excelencia formativa. Sin embargo, ese modelo comienza a deteriorarse por una razón elemental: no existe calidad educativa posible cuando quienes sostienen el sistema cobran salarios de pobreza e indigencia", concluye.
Una fuente que trabaja en una de las instituciones educativas de las fuerzas dijo a LPO que que "estamos alarmados porque este bono que metieron de 150 mi pesos, que tampoco es la panacea porque no solucionaron absolutamente nada, generó una desigualdad interna tremenda. El 60% de los docentes no lo percibimos y tenemos una jerarquización que la estamos perdiendo. Generaron un efecto dominó, primero hacia adentro, es como que implosionó la situación entre los niveles, generaron una desigualdad salarial tremenda y después con las jurisdicciones. Se está yendo todo el mundo".
Este tema es uno de los problemas que acumula la gestión en Defensa desde que asumió la gestión libertaria. En ese sentido, el diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, presentó un proyecto de ley el año pasado que propone la actualización y equiparación permanente de los salarios del personal docente y no docente de instituciones educativas dependientes del Ministerio de Defensa, como liceos e institutos militares.
También menciona que el propio Gobierno reconoció el problema al anunciar aumentos de hasta 43% para docentes de institutos dependientes del Ministerio de Defensa, aunque persisten cuestionamientos sindicales sobre su alcance.
El proyecto busca evitar que docentes con tareas equivalentes cobren distinto según dependan de Nación o de una provincia, y garantizar mayor estabilidad y calidad educativa mediante una referencia salarial territorial más justa