De acuerdo a lo que informaron medios locales, la familia empezó a sospechar de que algo le había pasado porque no les contestaba los llamados desde el viernes.
Por eso, la madre de la víctima decidió ir hasta la casa y al llegar notó que la puerta estaba cerrada desde afuera con un alambre, lo que llamó su atención. Una vez que ingresó, se encontró con una escena escalofriante: su hija estaba muerta, sentada en una silla.
En un primer momento, la mujer creyó ver sangre alrededor del cuerpo, pero luego los investigadores explicaron que podría tratarse de líquido cadavérico, lo que evidenciaría que llevaba varios días fallecida.