La durísima derrota de Orbán que abre el interrogante sobre un posible cambio en la opinión pública mundial contra líderes disrruptivos y populistas de derecha como Trump, Milei y el propio presdiente húngaro.
Por eso, la Unión Europea celebró la victoria como propia. La jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, fetejó que Hungría retome "su camino hacia Europa". El ahora ex primer ministro de Hungría fue el sostén de partidos de ultraderecha como Vox en España y había tejido buenos vínculos con Agrupación Nacional de Marine Le Pen en Francia y la italiana Giorgia Meloni, que desde que estalló la guerra con Irán viene acentuando su distanciamiento de Trump.
En efecto, la derrota de Orbán es ante todo una derrota de Trump, que participó de lleno en la campaña electoral mediante apoyos en redes sociales pero también con la presencia de su vicepresidente JD Vance, en el acto de cierre de campaña. El líder republicano mandó un audio desde el teléfono de Vance para pedir a los húngaros que voten por Orbán.
Esta nueva intervención fallida de la Casa Blanca confirma que Trump se ha convertido en un lastre para sus aliados a partir de la caída de la imagen por el aumento de la inflación y el desempleo en Estados Unidos y la guerra en Irán, que llevó la aprobación del presidente de Estados Unidos a sus mínimos históricos y sugiere una posible derrota del Partido Republicano en las elecciones de medio término de noviembre en EEUU.
No es un tema menor. Si Trump pierde las mayorías, podría enfrentar un proceso de impeachment que hunda la segunda mitad de su mandato. La última encuesta publicada por Newsweek, indica que la mayoría de los estadounidenses quiere que el Congreso inicie un juicio político contra el presidente.
La derrota de Orbán en las presidenciales, coincide con una catastrófica caída de sus aliados Trump y Milei en las encuestas, que se encuentran en mínimos históricos.
El sondeo de Newsweek sostiene que el 52% de los votantes registrados apoya el juicio político, frente al 40% que se opone. El resultado incluye a uno de cada siete republicanos que apoyan el proceso de destitución.
En esa línea, The Economist publicó que el rechazo a Trump está en el 57 por ciento contra un 37 de aprobación con la suba de precios como el tema de mayor preocupación.
Cifras muy similares a las que otorgan casi todas las encuestas a Milei, cuyo nivel de desaprobación se acerca al 70 por ciento.