La convocatoria incluyó a la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional Argentina, la Prefectura Naval Argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal.
La protesta se realizó frente al edificio Centinela, sede de Gendarmería en el barrio de Retiro, bajo la modalidad de un “abrazo solidario”. La imagen de las cinco fuerzas coordinando una acción conjunta expuso el nivel de malestar interno, con reclamos centrados en la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para afrontar el costo de vida.
En ese escenario, el suicidio del efectivo en Merlo se inscribe en una trama más amplia que combina desgaste laboral, presión económica y una creciente preocupación dentro de las filas de las fuerzas federales.