El cuerpo del enfermero fue encontrado el 3 de abril al mediodía, tras el aviso de sus familiare a la Policía. Como no podían comunicarse, los agentes entraron al departamento y lo vieron ya muerto, sentado en una silla.
Durante la inspección del lugar, en la cocina se observó una caja pequeña de cartón con ampollas, una jeringa y un guante de látex. Además, se secuestraron tres teléfonos celulares que los familiares los reconocieron como pertenecientes al hombre.
En cuanto a las sustancias halladas —entre ellas propofol 10 mg., fentanilo 0,5 mg. y lidocaína—, la fiscalía dispuso medidas para determinar su trazabilidad y origen.
El contenido de las ampollas abiertas fue remitido al Laboratorio Químico de la Policía Federal Argentina, donde será analizado el próximo 13 de mayo.