La confianza se define como la tasa de retorno ajustada por riesgo. Y el problema argentino es el riesgo. Un país que defaulteó nueve veces cantando el himno nacional es un estafador serial.
El problema es estructural. El superávit comercial no alcanza para cubrir el déficit en turismo ni los pagos de intereses de la deuda. A eso se suma la salida de capitales. La compra de dólares a la que se refería Arriazu. Solo en febrero, la fuga fue de USD 2.131 millones. Desde la flexibilización parcial del cepo, ya suma USD 37.732 millones. Es un drenaje constante, com
Hacia adelante, el panorama se vuelve más delicado. El tipo de cambio real sigue apreciándose. El índice del BCRA cayó a 84,7 puntos, por debajo del promedio de 90,1 de febrero. Eso implica menor competitividad, justo cuando las monedas de los socios comerciales se deprecian. La economía, así, se encarece en dólares.