"Gano 180 reales por día, paso el mes y me sobra más de la mitad", dijo Lucio, un trabajador de 26 años que desde 2018 ya pasó también por cosechas de tomate, manzana, uva y frutilla. Otro misionero de 32 años llamado Joaquín, padre de dos hijos, aseguró que además del pasaje para ir a trabajar también recibe "almuerzo y cena".
"Uno va trayendo al otro. Hay un hermano, un pariente, un vecino conocido, y encuentran acá una condición en la que los agricultores pagan bien”, detalló el presidente del Sindicato de Trabajadores Rurales del municipio brasileño de Bento Goncalves, Cedenir Postal. Según él, la cantidad de argentinos que trabajan en las cosechas viene creciendo desde hace tres años.
La caída de los ingresos en la actividad yerbatera se profundizó tras la eliminación del precio mínimo del producto, que regulaba el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Entre 2002 y 2023 existía una ley que establecía un valor mínimo por kilo, pero al eliminarla, el valor del producto se redujo a la mitad.
"Hasta 2023, el kilo de hoja verde era de $420 pesos (1,57 reales). Tres años después se pagan $180 pesos (0,67 reales) y todos los insumos y combustibles aumentaron”, dijo Ana Cubilla, secretaria del Sindicato Único de Trabajadores Rurales de Misiones.