Se cree que Laurta fue el último pasajero de Palacio y que lo asesinó de un disparo en la cabeza y lo descuartizó, para luego distribuir sus restos en bolsas de basura en diferentes zonas de la provincia.
El hombre también está acusado de haber asesinado a balazos a su expareja, Luna Giardina, de 26 años, y su madre Mariel Zamudio, de 54, en Córdoba. Luego escapó con el hijo que tenía con Luna e inició una fuga que terminó casi 700 kilómetros al este, en Gualeguaychú, Entre Ríos.
La joven de 26 años había denunciado reiteradas veces al homicida por violencia de género y amenazas. Tenía una orden de restricción y un botón antipánico, pero ninguna de esas medidas logró frenar el fatal desenlace.
Finalmente, Laurta fue detenido el 12 de octubre en un hotel de Gualeguaychú junto al nene.