Por otro lado, la Central General de los Trabajadores (CGT) mantuvo la semana pasada encuentros con distintas cámaras empresariales para trazar una estrategia conjunta en contra de la reforma y lo mismo está haciendo el bloque del peronismo en el Senado, que intentará, con José Mayans a la cabeza, frenar el tratamiento. Ellos no logran reunir la cantidad de votos necesarios para rechazar el proyecto completo.
En la Casa Rosada, si bien se muestran confiados por las negociaciones que vienen haciendo la senadora Patricia Bullrich, los Menem --Martín y Lule-- y también Santilli --que ya se reunió con Ignacio Torres de Chubut, Marcelo Orrego de San Juan, Gustavo Sáenz de Salta, Zdero, Cornejo, Frigerio y recibió a Alberto Weretilnek de Río Negro el viernes--, no están seguros de tener los votos de ellos asegurados.
Santilli, una vez que regrese el martes de Mar del Plata, planifica visitar Corrientes y Misiones antes de que comience el trabajo en el Congreso. Esos apoyos serán importantes. En Corrientes el escenario es más complejo porque La Libertad Avanza no llegó a un acuerdo con Valdés en las últimas elecciones y el vínculo quedó tenso. El gobernador ya adelantó en la previa de un posible encuentro con Santilli que “hay algunos puntos que nos preocupan”, de la reforma laboral.
“A algunas cosas puede ser que tengamos que renunciar poco antes de entrar al recinto. Eso siempre puede pasar, pero creemos que tenemos los votos”, dicen cerca de Milei. Otros miembros de su círculo íntimo están más confiados y opinan que “no nos imaginamos a nadie que se oponga a ninguno de los temas, ni a la reforma laboral, ni al acuerdo del Mercosur y la Unión Europea y tampoco a la designación de Iglesias. Debiera salir todo”, opinan.
En principio, la intención del oficialismo es llevar al recinto del Senado la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares el 12 de febrero. El plan ideal para ellos sería conseguir la aprobación sin modificaciones y el 19 tratarlo en la Cámara de Diputados. En cuanto a la ratificación del acuerdo con la UE, se trataría de una aprobación unilateral porque el Parlamento Europeo frenó su tratamiento.