Flanqueada por su antecesora, Monteoliva dejó claro que su gestión será una continuidad del camino trazado por Bullrich. Habló de profundizar la “doctrina Bullrich” y mencionó el foco en el orden público, el trabajo en fronteras, el despliegue federal y la persecución de organizaciones criminales. “Está más fuerte que nunca”, definió.
En paralelo, mencionó el Plan Bandera y puso especial énfasis en la situación de la provincia de Buenos Aires, un territorio que siempre genera tensión entre la Nación y el gobierno provincial. “A todos nos preocupa la provincia de Buenos Aires y, como siempre, las Fuerzas Federales están para acompañar y complementar el trabajo de la Policía Bonaerense y del Ministerio provincial”, señaló. No descartó una reunión con Axel Kicillof.
Antes de retirarse, la nueva ministra dejó un mensaje hacia adentro y aclaró que no habrá grandes movimientos en los equipos. Solo mencionó bajas mínimas, una señal de continuidad que ya venía insinuando.
El acto reunió a buena parte del Gabinete. Asistieron Manuel Adorni, Diego Santilli, Sandra Pettovello, Mario Lugones, Pablo Quirno y la secretaria general Karina Milei. Entre los presentes también sorprendió ver a la jueza Sandra Arroyo Salgado, ubicada entre familiares y amigos de la flamante funcionaria.