Keila Azuaje, asistente a la marcha y representante del sindicato de transporte en dos ruedas, dijo a la agencia EFE que la movilización es “un llamado a la paz” y también para el presidente estadounidense Donald Trump. “No queremos más guerra, no queremos más bloqueo, queremos nuestra Venezuela en paz”, afirmó Azuaje.
Por su parte, Alberto Da Costa asistió a la marcha desde la localidad de Los Teques (del estado Miranda, en las afueras de Caracas), para, según dijo, “decirle a Venezuela, y decirle al mundo” que el venezolano es “un pueblo de paz”. “Pero estamos preparados para confrontar cualquier agresión imperial que se atreva a ingresar en suelo venezolano”, advirtió Da Costa, quien dijo haber participado en “cada convocatoria” de alistamiento y preparación organizadas por el gobierno.
Roger Paba, jubilado, explicó a EFE que recibió adiestramiento de tiro en Fuerte Tiuna, la principal instalación militar de Caracas. Según relató Paba, ha recibido entrenamiento para “tiro extendido, de costado, acostado, sostenido, sentado en la silla, con armas cortas y armas largas”, incluso, agregó, practicó “hasta lanzamiento de misiles antiaéreos”. “Yo puedo defender la patria montado en esta silla de ruedas”, agregó.