En la misma dirección apunta Martín Romeo, profesor de investigación en opinión pública de Faculta de Ciencias Sociales de la UBA. "La falta de interés de jóvenes en votar puede ser una señal de decepción. Algo así como 'te voté y no cambia mucho la cosa', y luego de pérdida de la paciencia, que sería como decir 'qué me vas a ofrecer, además de la (baja) inflación, porque ya no me alcanza'", tradujo, y agregó: "Entre los que tienen ganas de no votar se destacan los jóvenes, los viejos y los segmentos de bajos recursos y 'jóvenes y bajos recursos' es una mala noticia para el gobierno porque fueron sus pilares en 2023".
Los datos que manejan en Casa Rosada coinciden con el saldo de la última encuesta que realizó Zuban-Córdoba. Ante la pregunta acerca de si el encuestado "ha considerado no ir a votar en las próximas elecciones", el 21 por ciento responde por la afirmativa. Paola Zuban explicó a LPO que "a los que dicen que no van a ir a votar se los cruzó por intención de voto y el 10% de los votantes de Milei dicen que se van a quedar en la casa, mientras que los votantes del peronismo no disminuyen con respecto a la última elección". "El peronismo tiene más incentivos para protestar a través del voto pero el votante libertario desencantado no va a ningún lado, se queda en la casa", agregó Zuban.A los que dicen que no van a ir a votar se los cruzó por intención de voto y el 10% de los votantes de Milei dicen que se van a quedar en la casa, mientras que los votantes del peronismo no disminuyen con respecto a la última elección. El peronismo tiene incentivos para protestar a través del voto, pero el votante libertario desencantado no va a ningún lado.La consultora Analogías, por su parte, se permitió desagregar el universo de quienes admiten que pegarían el faltazo en los comicios. "El 40 por ciento de los que manifiestan que no van a ir están encuadrados en segmentos oficialistas, el 33 por ciento en segmentos opositores peronistas y el 27 restante en el segmento del medio", precisa uno de sus informes. El sociólogo Carlos de Angelis agregó que la desilusión es fuerte entre los jóvenes de las provincias cuyanas y norteñas. "Por trabajos que hicimos en Catamarca, La Rioja o Salta, detectamos en 2023 que los menores de 30 creían en la dolarización y algo muy extraño, que estaba en la plataforma electoral de La Libertad Avanza pero no formó parte de la discusión pública, el voucher de salud, que implicaba transferir dinero y que cada cual eligiera dónde atenderse", recuerda antes de sentenciar: "nada de eso pasó y ahora hay frustración".En la misma dirección apunta Martín Romeo, profesor de investigación en opinión pública de Faculta de Ciencias Sociales de la UBA. "La falta de interés de jóvenes en votar puede ser una señal de decepción. Algo así como 'te voté y no cambia mucho la cosa', y luego de pérdida de la paciencia, que sería como decir 'qué me vas a ofrecer, además de la (baja) inflación, porque ya no me alcanza'", tradujo, y agregó: "Entre los que tienen ganas de no votar se destacan los jóvenes, los viejos y los segmentos de bajos recursos y 'jóvenes y bajos recursos' es una mala noticia para el gobierno porque fueron sus pilares en 2023". Placa de Analogías.
Placa de Analogías.
Según Romeo, la situación de los adultos mayores es diferente porque "están enojados con Milei por cómo los trata, pero no tienen opción de voto". "O votan al peronismo que odian o votan a su victimario, así que la salida es no votar", interpreta.
Por eso, la mayor preocupación del oficialismo se centra en los sub30. La Encuesta Permanente de Hogares del Indec confirma que habría casi 1.800.000 personas desocupadas, que el aumento de ese indicador en el último año se explica fundamentalmente por la imposibilidad del mercado de trabajo de absorber a los nuevos trabajadores que se incorporan y 1 de cada 2 desocupados es adolescente o joven menor de 30 años.