Milei leyó un breve discurso que comenzó con un repaso histórico por la ascendencia de economistas españoles en los inicios del liberalismo y citó una frase de Salvador de Madariaga y Rojo: “El socialismo es fascista en política. El fascismo es socialista en economía. Ambas doctrinas concentran en manos de una minoría el control de las decisiones y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política. La máxima fascista: ‘Todo en el Estado, nada fuera del Estado’ describe a los estados socialistas”.
"Esta equivalencia entre socialistas y fascistas no es casual. Comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento. Es más: que los fascistas estén a la derecha de la extrema izquierda no hace que dejen de ser socialistas y que alguien que está en la derecha no sea de extrema derecha, sino que esté mostrando la posición de la extrema izquierda”, aseguró.
"Las últimas elecciones en Chile, Colombia y Perú impulsan una rebelión democrática contra el paternalismo y el abuso de poder. El espíritu liberal sigue vivo y hoy la Argentina demuestra que ese avance es posible y respalda con firmeza a los gobiernos decididos a recorrer ese camino”, afirmó.