Bolsonaro sostuvo que de Moraes "forzó la situación para intentar atarme de verdad, para intimidarme con una decisión que no tenía ni pies ni cabeza, y todo ello sin consultar a la Procuraduría General de la República".
El senador se defendió de la acusaciones de la Justicia y afirmó: "Se trata de un caso en el que él me acusa falsamente de tener alguna relación con las cuentas bancarias de un amigo mío, a pesar de que, ese mismo domingo de las elecciones, el Banco Santander había enviado un documento oficial aclarando que yo no tenía absolutamente nada que ver con esa empresa y que nunca había tenido una cuenta allí".
Por último, llamó a sus seguidores a mantener la cohesión y anunció un cambio en el eje de la resistencia opositora. "Quiero pedirles a ustedes aquí que queden firmes. No acabó el juego, vamos a continuar luchando", enfatizó, al tiempo que ratificó su rol de conducción: "Yo voy, a partir de ahora, a volver a estar activo aquí para trocar ideas con ustedes, ejercer ese liderazgo que ustedes me dieron, hacer lo que estuviera a nuestro alcance para tener esa resistencia en el Congreso Nacional", finalizó