Revisión de la magnitud El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) informó primero una magnitud de 8,0, pero luego corrigió el dato a 7,7. El organismo ubicó el epicentro a unos 10 kilómetros al suroeste de la remota localidad de Pitaloza Arriba, cerca del extremo sur del país, y a una profundidad de 10 kilómetros. En paralelo, el Instituto de Geociencias panameño registró el temblor a las 12:56 y reportó cerca de 10 réplicas en los minutos posteriores.
Réplicas y alerta costera La misma entidad informó que hasta las 17:40 ya se habían contabilizado más de 100 réplicas, una de ellas de magnitud 6,6. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico advirtió inicialmente sobre posibles olas peligrosas en las costas de Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México durante las tres horas siguientes al sismo, pero después informó que la amenaza había pasado. La secuencia obligó a mantener la vigilancia sobre el litoral y a revisar infraestructura sensible.
Daños y operatividad En la Ciudad de Panamá, cientos de personas abandonaron edificios y se reunieron en las calles. Según imágenes difundidas por medios locales, parte de un hotel se derrumbó en Penonomé, a unos 150 kilómetros al suroeste de la capital, y también se reportaron daños en una iglesia, grietas en otros edificios y fisuras en una ruta de Veraguas. El Aeropuerto Internacional de Tocumen suspendió temporalmente sus operaciones, pero luego reanudó los vuelos tras inspeccionar pistas, calles de rodaje, instalaciones y torre de control, sin detectar daños que impidieran el funcionamiento de la terminal.
Evaluación en curso Las autoridades comenzaron a revisar posibles afectaciones en las zonas centrales de Herrera, Azuero, Veraguas y Los Santos, entre otras regiones. El sismo se sintió en todo el territorio panameño y también en sectores de Costa Rica y Colombia. Los sismos de esta magnitud son inusuales en la capital panameña y ocurren principalmente en la provincia de Chiriquí, un antecedente que explica la amplitud de la respuesta preventiva desplegada tras el evento.