Estados Unidos y Brasil tienen elecciones en los próximos días. La actuación de ambos mandatarios, estuvo dirigida también a sus propias internas. Lula proyectó el peso y el respeto internacional que consita su figura, mientras que Trump insistió con una sobreactuación del MAGA (Make America Great Again) usando a América Latina de punching ball.
En paralelo a la presencia de Milei, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, estaba también en Nueva York. Su visita se desarrolló en dos niveles, uno económico y otro político. Por el primero, se reunió con los acreedores de la deuda que tomó la ex gobernadora María Eugenia Vidal y que debió negociar Kicillof. También se reunió con empresarios interesados en conocer a un futuro presidenciable.
En el otro plano, el de la política, en vez de buscar con afano una reunión con Trump que no le cedieron, Kicillof se reunió con la antítesis de Trump, el joven alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien declaró que si tuviera la capacidad, hubiera metido preso a Netanyahu. El gobernador bonaerense participó en una reunión de fuerzas populares y progresistas en la que también intervino el mandatario español, Pedro Sánchez. El itinerario fue la contracara del que realizó Milei. Lo más insólito fue que el Presidente argentino responsabilizó a Kicillof por la suba del riesgo país. Dos giras, dos paises.