Si bien la depresión en el consumo se hace sentir, para Milito la crisis en Mega Sports no es completamente adjudicable a la situación económica del país porque las sucursales aún facturan y la cadena también controla las firmas Factory Deportivo y Shopping Deportivo.
“También hubo mala administración de la empresa porque cuando yo entré eran 53 locales y hoy son 27″, subrayó el joven, quien recientemente fue papá por tercera vez, tiene otros dos hijos que mantener y ocasionalmente trabaja como Uber para pagar un alquiler de más de 800.000 pesos en Villa Ballester.
Este martes los despedidos protestaron en las oficinas de Mega Sports, ubicadas en Av. Cabildo entre Sucre y Echeverría, en el barrio porteño de Belgrano, cerca del mediodía.