Una vez detenido, el hombre confesó que había fingido su propio secuestro. De esta manera, la investigación descartó el supuesto rapto y permitió reconstruir que el pedido de dinero había sido parte de la maniobra.
El detenido quedó a disposición del juzgado que interviene en el caso y fue trasladado a Rosario. Según se informó, este viernes sería imputado por falsa denuncia y tentativa de estafa.