Durante los primeros peritajes los agentes encontraron una carta que habría sido redactada por Sosa y en la que explicaba los motivos de su decisión.
“Aparentemente le habría dado unas pastillas a su hijo de 8 años, que sufría un autismo severo, y él confiesa en esa carta que le dio las pastillas y luego de ello procedió a quitarle la vida, ya que no podía seguir cuidándolo al chiquito”, expresó el fiscal a cargo, Carlos Sale.
Ante medios locales, el fiscal dio a conocer un extracto del escrito: “Mi hijo no sufrió, yo me despedí, lo más importante que hay en mi vida es mi hijo y he tenido que hacer esto”.