La acción coordinada de las fuerzas de seguridad se llevó a cabo a pesar de que el Estado ya reconoció, a través del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), la ocupación del territorio. “La extranjerización de tierras empezó hace mucho tiempo por acá, pero como estamos lejos de la Capital y los grandes medios, poco se sabe”, lamentó Melo en Radio 750.
Fue en 2023 que el Estado reconoció la ocupación “actual, tradicional y pública”, acción que, no obstante, no se tradujo en la entrega del título comunitario establecido por la Constitución Nacional. Sin embargo, incluso en casos como la comunidad Paichil Antriao, una de las pocas sí recibió el título oficial, los mapuches son sometidos cotidianamente a desalojos a manos de las fuerzas de seguridad.
“La violencia es tremenda. Dicen en los medios que van a hacer operativos pacíficos y no son nada pacíficos porque te sacan a empujones con tipos disfrazados de astronautas sin mediar palabra: sacan a adultos mayores, meten una ambulancia para sacar a una persona de su ruca (vivienda tradicional mapuche) y te retienen los animales ¿Dónde están los defensores de animales cuando desalojan a un mapuche?“, se preguntó Melo en La mañana.
Según publicó el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), al no garantizar la titulación comunitaria a las comunidades mapuches e incumplir lo establecido constitucionalmente, el Estado los deja expuestos a irregularidades y a distintos tipos de violencias porque la tierra de la que son despojados “es el sustento de su supervivencia material, pero también de su identidad, su cultura, su espiritualidad y su organización comunitaria”.