Graficos de endeudaminto de poblacion en Argentina Graficos de endeudaminto de poblacion en Argentina CEPA
Pero además de estos dos universos, el mundo financiero tiene créditos no bancarios como el que sacó Verónica. Algunos son lugares más conocidos como Tarjeta Naranja, Naranja Digital Compañía y Mercado Libre. Otras son menos conocidas: Cartasur Card, Creditech, Tarjeta Sucrédito o Cetrogar, entre otras. ¿Cuáles son las características de unas y de otras? Según CEPA, las menos conocidas son 17 y todas tienen más dificultades para cobrar sus deudas que las más conocidas, con moras superiores al promedio. Además, un pequeño universo de 9, tiene una ratio de deuda superior al ¡50 %! Entre esas compañías está la de Verónica. El informe destaca: Wayni Movil (79,5%), Bazar Avenida (72,3%), Cartasur Card (57,1%); Frávega (57,1%) y Crédito Argentino (55,4%).
Contra lo que dice el Gobierno, los datos muestran además que las deudas no crecen por gastos irresponsables: el incremento de mora crece a la par del estancamiento y caída de salarios.
Graficos de endeudaminto de poblacion en Argentina
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Verónica vive en una casa con mascotas: Fanta, su gato naranja; Freddie, uno atigrado; Perla; y también sus dos perros: Kiara y Lucas. En este momento, ella los sostiene con ayuda de un refugio y, en el fondo, ellos la sostienen un poco a ella cuando los problemas se le hacen grandes como un mar.
El domingo pasado ella logró cambiar algo. Mandó un mensaje a un programa de televisión cuando escuchó la palabra “endeudados” y así se puso en contacto con quienes están organizando algo.
“Estoy desesperada”, les dijo y lo vuelve a decir. “No puedo vivir así. No es vida esto. No es vida cobrar, y el mismo día ya no tener plata. Antes mi hermano vivía en Capital y me ayudaba. Se fue a Córdoba, no trabaja, vive con el sueldo de la mujer porque allá no consigue trabajo y ahora no me puede ayudar”.
Marcela
Marcela García tuvo que convencerse a sí misma de tres cosas: que ella no era el problema, que sabía contar y sumar y que no le faltaba educación financiera. “Hace más de un año estoy afrontando esta situación de deuda como una cuestión de experiencia personal --dice--: busco problematizar y politizarla y me digo: soy profesional de salud, autónoma, y he visto en los últimos años cómo se va produciendo un deterioro en la economía”.
Profesional de la salud, 57 años, empleada en un municipio bonaerense, 14 años de antigüedad, 28 de aportes, inquilina, madre de hijos adultos, abuela y feminista. Durante los últimos meses de Alberto Fernández, su salario empezó a caer: paritarias a la baja, sueldo deteriorado y obra social en retirada.
--La vida se nos ha puesto patas para arriba --dice-- y eso te lleva a empezar a tomar deudas. Primero, tarjetear. Sacás la tarjeta que estaba para cosas de muy muy última necesidad. Pagás el súper o, en realidad, ¡alimentos! Porque si en algún momento hacíamos la compra del mes, ahora se compra lo que se puede en el chino del barrio. ¡Con lo que podés! ¡Cómo nos cambió la dinámica en relación a cómo ordenás tu vida y la economía!
Del chino pasó a pagar medicina y laboratorio. Del total, a pagar el mínimo de la tarjeta y del mínimo a los coletazos y contorsiones de intereses cada vez más imposibles de pagar. Pidió un préstamo en el banco para refinanciar la tarjeta. Era septiembre de 2024, le dieron 2 millones a seis años. Todavía hace las cuentas: ya pagó unas 22 cuotas y cuando termine en 2030, está resegura de que habrá pagado más de tres veces lo que pidió.
--Pedí el préstamo para poder sacarme toda esa bola de nieve.
Semanas atrás, apareció en un programa de televisión, dejó la vergüenza a un lado y pudo poner en palabras lo que le pasa con la deuda vieja y la que siguió. Se acercó a una reunión con endeudados que convocó un espacio del peronismo con Hernán Letcher y Tamara Bezares, abogada laboralista, comunicadora de derecho previsional y una de las articuladoras de la reunión de Endeudados.
¿Por qué esas reuniones? Bezares lo explica así: “Las reuniones surgieron porque entendemos que el sobreendeudamiento no es un problema individual sino colectivo”, dice. " Un problema federal que tiene preocupadas a todas las familias del país. Muchas llegan con vergüenza, con culpa, no quieren hablar en público, no quieren exponerse, porque incluso desde el propio Estado se las responsabiliza: se entiende como una mala administración o mala educación financiera y no se habla de lo central, que es la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos".
Ella dice que hay lo que hay: abuso financiero, falta de políticas públicas y sobreexposición al crédito. Celulares invadidos. Y en ese contexto, hay estudios que empiezan a llamar. ¿Son legales? ¿Quién está haciendo algo? “Son prácticas ilícitas de algunas agencias de cobranza”, dice ella. Y tienen impacto sobre los consumidores más vulnerables o hipervulnerables como jubilados, jubiladas, pensionados, madres jefas de hogar que están a cargo justamente de hogares monomarentales.
Mientras tanto, Marcela comenzó a viajar cada tanto a Capital para encuentros parecidos. Se conecta de manera remota cuando no tiene plata para el boleto. Activó una encuesta entre vecinos y los invitó a juntarse. Como en 2001, dice, con la papa y la cebolla, vamos a tomar un mate, un té, agua o a llorar y a ver de dónde viene la deuda y a quién se la vamos a reclamar.
--Te das cuenta así de que no es que soy yo --dice Marcela--. ¡No me digan esto! Y ahí se juntan un poquito las cuestiones de los feminismos en relación a poder politizar estos debates: dejen de decirnos que somos nosotros y empecemos a pensar entonces quiénes más estamos en esta y cómo llegamos a esta situación.
Ella pudo.
--Ahí empecé a buscar quiénes iban teniendo alguna resonancia con todo esto, para empezar a juntarnos.
Una bola de nieve imparable
Doce municipios de la provincia de Buenos Aires ya aprobaron una ordenanza que busca revisar el sobreendeudamiento de las familias y de las personas. Adrián Ganino es uno de sus impulsores. Abogado, exdirector nacional de Defensa del Consumidor y actual secretario letrado de Relaciones al Consumidor de la Justicia de Faltas de San Martín impulsa un proyecto en la Provincia sobre deuda, que también busca prohibir el hostigamiento a deudores.
--¿Qué buscan?
--Ponerle un marco a la situación de sobreendeudamiento: esa imposibilidad de poder abonar o cumplir con las obligaciones legales de préstamos, créditos, tarjetas. Cuando los ingresos no alcanzan, avanzamos con una definición de insolvencia para la familia que no puede afrontar esos costos.
--¿A qué consideran una persona sobreendeudada?
--Es cuando los ingresos no alcanzan a cubrir las obligaciones que fue adquiriendo. Como el sueldo no alcanzó, entonces tuvo que recurrir a créditos, préstamos o al uso de la tarjeta por encima del ingreso real. Y entonces se genera esa bola de nieve en la cual muchos hoy nos encontramos atados. Más del 70% de la sociedad se encuentra en esta situación y la idea es definirlo en una normativa.
--¿Qué pueden hacer las personas en esa situación?
--Si estás en esa situación, podés iniciar un reclamo administrativo en las oficinas de Defensa del Consumidor de la Provincia para que te ayudemos a encauzar esas deudas y se puede trabajar con reajustar la deuda o plantear ciertas nulidades cuando se incumplen las leyes de defensa del consumidor, por ejemplo, cuando no informan el costo financiero total en préstamos o créditos.
--Vi alguna iniciativa para limitar el acoso en los estudios de abogados.
--Trabajamos con la diputada provincial Ana Luz Balor en una normativa que aborde el sobreendeudamiento y también una ley que prohíba el hostigamiento a los usuarios y consumidores sobreendeudados. Esto es lo que pasa: cuando yo debo, generalmente los bancos o las financieras venden esas deudas a estudios jurídicos o empresas de cobranza y ahí empieza todo este sistema de hostigamiento continuo. Te llaman a cualquier hora, cualquier día y llaman a la familia, llaman a tu trabajo, te mandan mails... bueno, ese hostigamiento, con esta normativa, además de estar prohibido, es sancionado con la Ley de Defensa del Consumidor con muchas cosas que pueden llegar hasta 5.000 salarios mínimos vitales y móviles.
--¿Logran algo con todo esto? ¿Hay resultados ya?
--Sí. La verdad es que lo importante primero es que la gente reclame. A la gente que se queda sin ese reclamo administrativo, luego se le hace difícil resolver el hostigamiento o la reestructuración de deuda. Cuando la gente reclama, los resultados son positivos. La mayoría de los municipios con ordenanzas están funcionando, están llegando a acuerdos bastante positivos, donde el consumidor puede afrontar esos gastos con quita de capital, de intereses, acuerdos sobre cuotas conforme a sus ingresos. En los casos de hostigamiento, también: cuando se lo identifica, sancionan por trato indigno.