El retroceso en los consumos básicos y de disfrute/esparcimiento se da en un escenario donde nuestro país se consolidó, al cierre del 2025, como un país caro en el mapa internacional de precios. Un informe elaborado por IERAL-Fundación Mediterránea que comparó valores de bienes y servicios locales con los de países de la región y del mundo volvió a dejar en evidencia una fuerte distorsión: en algunos rubros los precios locales superan a los internacionales en el 80% de los casos relevados.
De hecho, luego de varios meses de aceleración inflacionaria, que llevaron a la inflación mensual a alcanzar un pico de 3,4% en marzo, el indicador se desaceleró y en junio pasado (último dato disponible) se ubicó en 1,9% mensual. A pesar de esto, la percepción de esta moderación inflacionaria no fue percibida por los hogares: “57,0% de los hogares encuestados sigue percibiendo un incremento en la inflación”, según Ecolatina.
A su vez, según estimaron, el ingreso disponible cerraría 2026 prácticamente estancado en términos de promedio anual (-0,3%) y, en cuanto a las perspectivas, se espera “una recuperación moderada durante la primera mitad de 2027, favorecida por una baja base de comparación”. Sin embargo, aclararon que la incertidumbre asociada al proceso electoral “podría introducir cierta volatilidad durante la segunda parte del próximo año”.