En relación a si Milei “se apuró” a tuitear sobre un feriado nacional, Ravier consideró que no fue así. El presidente “dio de muy buena fe la Casa Rosada para que el plantel pueda festejar y no hubo festejo. No se si hay que polemizar tanto con esto. Al contrario, creo que por primera vez un presidente dijo ‘yo me quiero correr para que la gente pueda disfrutar con los jugadores’”.
Al ultraderechista, insistió Ravier, “lo invitaron a los Estados Unidos para estar en la final del Mundial” y “se quiso quedar en Olivos para apartarse y no capitalizar justamente, para que no lo vean como un gesto político”.
“Es el presidente más honesto en esta materia, con esta humildad de decir ‘esto es de Messi, de Scaloni, del plantel y de la gente que ve en ellos humildad, una representación que nos hace sentir orgullosos’. La política se corrió y creo que estuvo bien, que es lo que corresponde. Espero que sea un ejemplo para el futuro, que cuando haya campeones y queramos celebrar el Gobierno sepa correrse. Creo que lo de Milei fue un ejemplo para adelante también y creo que así tiene que ser interpretado”, concluyó Ravier, en un intento por dar por concluido el papelón que protagonizó el Gobierno en las últimas horas por su mala comunicación con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).