Mientras el herido recibía asistencia médica, los policías comenzaron a entrevistarse con los familiares presentes en la vivienda para esclarecer lo sucedido. Fue en ese momento cuando el entorno del agresor cometió un error fatal: aportaron una identidad falsa del atacante intentando protegerlo.
Sin embargo, la maniobra de distracción duró pocos minutos. Al ingresar los datos biométricos reales en el sistema informático policial, los uniformados descubrieron la verdadera identidad del sospechoso y un dato clave: registraba un pedido de captura activo emitido por el Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 20.
El agresor, que finalmente fue detenido en Lanús, es investigado por los cargos de “tentativa de homicidio” y “captura vigente”, quedando a disposición de la Justicia. Interviene en la causa el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional número 53, a cargo de la doctora Erika Uhrlandt.