Una de las principales hipótesis que manejan los investigadores apunta a que el cuerpo podría pertenecer a una mujer de 32 años cuya desaparición había sido denunciada el sábado por su familia.
Desde ese momento, las autoridades desplegaron un operativo bajo estricta reserva. Los familiares aportaron información clave, entre ella datos personales, características físicas, la ropa que vestía al momento de desaparecer y los lugares que frecuentaba, elementos que ahora forman parte de la causa.
El informe forense será el paso decisivo para confirmar la identidad de la víctima, determinar cómo murió y establecer si el expediente quedará formalmente encuadrado como un femicidio.
Hasta entonces, la causa sigue bajo un fuerte hermetismo mientras los investigadores intentan reconstruir las últimas horas de la mujer.
Un detenido y la investigación abierta
En paralelo, una persona permanece detenida y es investigada por su posible participación en este hecho y por otros delitos relacionados que también son analizados por la Fiscalía.
Su situación procesal dependerá de los resultados de la autopsia y de las pericias ordenadas por los investigadores.