“Me dijo ‘¿me vas a besar?’. Se me vino encima, me besó y me agarró del cuello. Le dije que se tranquilizara porque me estaba lastimando”, relató. La víctima dijo que sintió un miedo inmenso: no sabía dónde estaba, no podía bajar del auto y el hombre continuaba con comentarios de contenido sexual.
En un momento, la tomó de la mano y la obligó a tocarlo por debajo de la ropa. “Me tocó sin mi consentimiento”, denunció. Luego, según su testimonio, el acusado le dijo: “Si vos apretás este botón soy bueno y si apretás este soy malo”. La mujer interpretó esa frase como una forma de jugar con su incomodidad y su miedo.
Después de un forcejeo, la mujer logró que el hombre la llevara de regreso hacia el centro de Bariloche. Cuando finalmente consiguió abrir la puerta y salir del auto, su campera se enganchó en el cinturón de seguridad, lo que le generó un momento de desesperación. “Cuando salí me dije: ‘Gracias por salir viva’”, recordó.
Una vez en el hotel, repasó lo ocurrido y decidió radicar la denuncia en la Comisaría Segunda de Bariloche. “Si me lo hizo a mí, seguro se lo hizo a otras mujeres”, afirmó. La causa fue caratulada como abuso sexual y privación ilegítima de la libertad y llegó a la Fiscalía.