En el complemento, Portugal adelantó líneas y buscó más peso ofensivo con el ingreso de Francisco Conceição. Aun así, chocó constantemente contra la sólida defensa africana, sostenida por una línea de cinco que neutralizó los avances rivales.
Cristiano Ronaldo dispuso de dos oportunidades para convertir en su sexto Mundial, pero no estuvo fino en la definición. Además, João Cancelo llegó a marcar, aunque su gol fue anulado por posición adelantada.
Los europeos empujaron hasta el final y terminaron jugando con tres delanteros, aunque sin la claridad necesaria para romper la resistencia congoleña. El empate dejó sensaciones preocupantes en Portugal y alimentó la ilusión de RD Congo, que celebró un punto histórico en apenas su segunda participación mundialista.
La anterior había sido en Alemania 1974, cuando compitió bajo el nombre de Zaire y perdió sus tres partidos sin marcar goles.