Otro de los puntos señalados por la entidad fue la flexibilización del comercio exterior. Desde el sector consideran que la apertura de las importaciones representa una amenaza para la producción local y rechazan la idea de que una mayor llegada de productos del exterior se traduzca automáticamente en mejores precios o en una mejora del poder adquisitivo.
De acuerdo con IPA, los datos vinculados a la actividad muestran un escenario marcado por cierres de establecimientos, despidos y una creciente pérdida de puestos de trabajo formales. En ese marco, Rosato afirmó que más de 327.000 trabajadores dejaron de contar con cobertura del sistema de riesgos del trabajo y recordó que la entidad había advertido sobre la posible desaparición de 1.200 empresas para julio de este año, una proyección que, según señaló, se está agravando con el avance de la crisis.
El titular de la organización también cuestionó la política tributaria y comercial al considerar que existe una diferencia de trato entre quienes producen en el país y quienes comercializan bienes importados. Según planteó, las pymes continúan soportando una fuerte carga impositiva mientras se otorgan beneficios a actividades vinculadas a productos del exterior, una situación que, a su entender, termina favoreciendo la generación de empleo fuera de la Argentina.
Desde IPA remarcaron además que solicitaron reuniones con el presidente Javier Milei en distintas oportunidades, aunque hasta el momento no obtuvieron respuesta. La entidad indicó que durante los últimos meses presentó diversas propuestas, entre ellas un proyecto de emergencia económica, social, productiva, laboral y fiscal, y lamentó que esas iniciativas aún no hayan tenido avances.