Otro de los cambios sustanciales se observa en la cartera de renta variable. Si bien la ponderación total de las acciones de empresas privadas dentro del portafolio general se mantuvo estable —variando apenas del 13,7% al 13,9%, para consolidar una tenencia nominal de $15,76 billones—, el criterio de exposición sectorial mutó.
En diciembre de 2023, al inicio de la actual gestión, la ANSES transparentaba su posición de forma individualizada. En esa foto de partida, el Estado nacional tenía asiento y peso específico en los principales grupos empresarios del país. Entre las principales tenencias del fondo figuraban Ternium (del Grupo Techint liderado por Paolo Rocca), Pampa Energía (la energética comandada por Marcelo Mindlin), la distribuidora Camuzzi Gas (presidida por Jaime Barba), el Banco Macro (de Jorge Brito) y San Miguel (la mayor citrícola del país, controlada por las familias Miguens-Bemberg).
Para abril de 2026, la dependencia previsional aplicó un cambio en la modalidad de los informes: dejó de especificar qué empresas puntuales integran la cartera y pasó a reportar las tenencias aglomeradas por ramas de actividad. Bajo esta nueva foto, se evidencia una concentración en los sectores regulados y financieros.
El bloque de Energía (donde operan gigantes como Pampa y TGS) concentra el 44,6% de la cartera de acciones, seguido por los Servicios Financieros con un 33,8%. De este modo, ambos sectores dominan de forma conjunta el 78,4% de la tenencia accionaria del Estado. Muy por detrás quedan la Siderurgia (6,8%), las Telecomunicaciones (6,6%), Alimentos (3,1%) y el resto de los rubros, donde Bienes Raíces y Construcción muestran una participación marginal del 5,1%.