La Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) difundió que en el mes de mayo los salarios deberían haber aumentado “un 56% para recuperar el poder de compra de noviembre de 2023”, y añadieron que el salario perdido desde que asumió Milei equivale a 12,1 salarios.
Las consecuencias ya son vistas a nivel internacional: dentro del ranking de universidades que cada año reconoce a las 2 mil mejores, las siete instituciones argentinas que lo integran este año cayeron de posición. Se trata de todas universidades públicas, ninguna privada. La UBA es la mejor valorada, que en 2025 estaba en el puesto 409, y ahora quedó en el 423. Le siguen la Universidad Nacional de La Plata, y la Universidad Nacional de Córdoba, antes en los puestos 752 y 819, ahora en los 768 y 845.
Las autoridades están abiertas a escuchar propuestas razonables para poner en marcha la ley de financiamiento, pero el Gobierno parece no estar dispuesto a cumplir con todo lo que se le exige. Mientras tanto, la comunidad universitaria se encuentra a la espera de un fallo de la Corte Suprema, que no tiene un plazo de tiempo definido para tomar cartas en el asunto, por lo que la preocupación va en aumento ante un horizonte sin fin, mientras los salarios caen y el funcionamiento normal de las instituciones es cada vez más difícil de sostener.