“Estuvimos trabajando sobre las cañerías de aducción que transportan el agua cruda desde el riacho Barranqueras hacia las plantas potabilizadoras. Son conductos fundamentales para el proceso de producción y registraron importantes obstrucciones provocadas por ramas, raíces, camalotes, carrizales y otros materiales arrastrados por la corriente”, indicó.
Asimismo, señaló que las descargas provenientes del río Negro y las maniobras hidráulicas realizadas en el sistema de compuertas generan movimientos de masas en el fondo del riacho, favoreciendo la acumulación de elementos en las obras de toma. “Durante esta intervención detectamos una obstrucción de gran magnitud en una de las cañerías principales. Además, el bajo nivel que presenta actualmente el riacho Barranqueras agravó las condiciones de captación, afectando significativamente el ingreso de agua necesaria para el tratamiento”, detalló. Aquino agradeció especialmente el acompañamiento del personal del COE de la Policía del Chaco, destacando la importancia del trabajo coordinado para resolver una situación compleja. “Gracias a esta tarea conjunta pudimos avanzar con la limpieza y saneamiento de sectores críticos para la producción de agua potable. También valoramos el permanente apoyo del Ministerio de Seguridad y de la Jefatura de Policía, que posibilitan este tipo de operativos cuando las condiciones lo requieren”, expresó.
Finalmente, el gerente de Producción indicó que, tras las tareas realizadas, comenzó a normalizarse progresivamente la prestación del servicio y remarcó que estas intervenciones resultan fundamentales para garantizar la continuidad operativa del sistema. “Sabemos que estos trabajos pueden generar afectaciones temporales, pero son indispensables para mejorar las condiciones de producción y asegurar un servicio más eficiente y de mejor calidad para toda la comunidad”, concluyó.