La demora en la presentación de documentación también empieza a generar comparaciones incómodas. Francisco Adorni, hermano del vocero y también denunciado por presunto enriquecimiento ilícito, ya rectificó su declaración jurada y la de su esposa. Su abogado dijo que se trató de “una omisión, como le pasa a cualquiera”.
En el caso de Manuel Adorni, en cambio, siguen sin aparecer documentos que expliquen gastos, evolución patrimonial y movimientos económicos observados. Dos meses y medio después de las primeras denuncias, todavía no hubo una presentación pública para despejar dudas.
Mientras tanto, la Justicia ya cuenta con comprobantes, facturas y conversaciones vinculadas a presuntas refacciones por 245 mil dólares en un country. En este contexto, la investigación judicial avanzó más rápido que las explicaciones políticas.