El caso de Río Cuarto es paradigmático: allí, solo en abril se desvinculó a cuatro empleados, aunque la mayoría del equipo ya había sido reducido progresivamente en intentos previos por mantener la sucursal abierta.
Oberto añadió que “muy pocos rubros no están en crisis”, y que el sector de electrodomésticos sufre en particular debido a la crisis económica generada tanto por los ajustes gubernamentales como por la importación indiscriminada de productos. Además, señaló que incluso supermercados y casas de comida ven caer sus ventas, lo que confirma una baja generalizada en el consumo.
A pesar de estos cierres, Pardo mantiene 17 sucursales activas, según su sitio oficial, que incluyen tiendas especializadas en muebles y artículos para el hogar, además de un centro logístico ubicado en la provincia de Buenos Aires.