Los delincuentes lograron vaciar dos cajas fuertes con dinero en efectivo, estimado en unos $20 millones, y además se llevaron celulares y objetos personales de los trabajadores.
Durante el robo, se comunicaban entre sí desde distintos sectores del depósito. “¡Acá hay paquetes!”, gritaba uno, mientras otro respondía: “¡No, pará, cerrame un poco la persiana!”.
El registro de las cámaras de seguridad se corta a las 12:37, cuando los empleados aún estaban en el piso y los asaltantes coordinaban la fuga. Tras escuchar que se retiraban, las víctimas dieron aviso a la policía.
La causa quedó en manos de la UFI N° 6 de Lanús, a cargo del fiscal Martín Darío Rodríguez, que ordenó la intervención de la DDI y el análisis de las cámaras de seguridad. Hasta ahora, los sospechosos continúan prófugos y no hay detenidos.